Una dirección IP es un identificador numérico asignado a cada dispositivo de una red que usa el protocolo de internet (IP), para que los paquetes de datos puedan encaminarse hacia él y desde él.
Cómo funcionan las direcciones IP
Hay dos versiones en uso:
- IPv4 (RFC 791, 1981) usa direcciones de 32 bits escritas como cuatro números, por ejemplo 192.0.2.10, con unos 4300 millones de direcciones posibles, un espacio que en la práctica se ha agotado.
- IPv6 (RFC 8200) usa direcciones de 128 bits en hexadecimal, como 2001:db8::1, con un espacio de direcciones casi ilimitado.
La IANA reparte bloques de direcciones a cinco registros regionales de internet, y estos a proveedores y organizaciones. Los rangos reservados por el RFC 1918, como 10.0.0.0/8 y 192.168.0.0/16, son privados: los dispositivos de casa y oficina los usan internamente y comparten una dirección pública mediante traducción de direcciones (NAT). Las direcciones pueden ser estáticas o asignarse dinámicamente por DHCP.
Por qué importan para la seguridad
- Detección y bloqueo: cortafuegos, sistemas de detección de intrusiones y fuentes de inteligencia de amenazas rastrean IP maliciosas como indicadores de compromiso y usan listas de reputación para bloquear escáneres y botnets.
- Límites de la atribución: los atacantes ocultan su dirección real tras un servidor proxy, una VPN, Tor o dispositivos comprometidos, así que una IP rara vez prueba por sí sola quién está detrás de un ataque.
- Falsificación: las direcciones de origen falsas se usan en ataques DDoS de reflexión y amplificación (véase spoofing).
- Privacidad: una IP revela la ubicación aproximada y el proveedor de internet. En 2016 el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que incluso las IP dinámicas pueden ser datos personales, y el RGPD las trata como tales.
Buenas prácticas
- No exponer interfaces de administración en IP públicas; restringirlas con listas de permitidos o acceso por VPN.
- Registrar las direcciones de origen y correlacionarlas con otras señales en lugar de confiar solo en la IP.
- Aplicar filtrado de entrada y salida (BCP 38) para frenar el tráfico falsificado.