La criptografía poscuántica (PQC) es la familia de algoritmos criptográficos diseñados para seguir siendo seguros frente a ataques tanto de ordenadores clásicos como de futuros ordenadores cuánticos a gran escala.
Por qué se necesita la criptografía poscuántica
Casi toda la criptografía de clave pública actual (RSA, las firmas de curva elíptica y el intercambio de claves Diffie-Hellman) se basa en la factorización o en logaritmos discretos. En 1994 Peter Shor demostró que un ordenador cuántico suficientemente potente resolvería ambos problemas de forma eficiente. Esa máquina aún no existe, pero la amenaza ya es real por la estrategia «recolectar ahora, descifrar después»: un adversario puede grabar hoy tráfico cifrado y descifrarlo cuando haya ordenadores cuánticos. Los algoritmos simétricos se ven mucho menos afectados; duplicar la longitud de clave, por ejemplo con AES-256, se considera suficiente.
Cómo funcionan los algoritmos poscuánticos
Los algoritmos PQC se ejecutan en ordenadores normales, pero se basan en problemas matemáticos sin ataque cuántico eficiente conocido, como retículos, funciones hash y códigos correctores de errores. Tras un concurso público iniciado en 2016, el NIST publicó los primeros estándares en agosto de 2024:
- FIPS 203 (ML-KEM): mecanismo de encapsulamiento de claves basado en retículos, derivado de CRYSTALS-Kyber;
- FIPS 204 (ML-DSA): firmas basadas en retículos, derivadas de CRYSTALS-Dilithium;
- FIPS 205 (SLH-DSA): firmas basadas en hash, derivadas de SPHINCS+.
En 2025 el NIST eligió además HQC como algoritmo de encapsulamiento de reserva. El concurso mostró por qué hace falta cautela: el candidato SIKE se rompió en 2022 con un ordenador clásico de nivel portátil en aproximadamente una hora.
Cómo se está adoptando la PQC
Los despliegues suelen usar esquemas híbridos que combinan un algoritmo clásico y uno poscuántico, de modo que la seguridad se mantiene mientras uno de los dos siga intacto. Chrome, Firefox y Cloudflare admiten el intercambio híbrido X25519 + ML-KEM en TLS, Signal introdujo PQXDH en 2023 y iMessage de Apple añadió PQ3 en 2024. Se recomienda inventariar la criptografía, priorizar los secretos de larga vida y diseñar sistemas con criptoagilidad para cambiar de algoritmo sin rediseñarlos.





