El cifrado RSA es uno de los primeros y más usados algoritmos de clave pública, llamado así por Ron Rivest, Adi Shamir y Leonard Adleman, y sirve tanto para cifrar como para firmar digitalmente.
Cómo funciona RSA
RSA se publicó en el MIT en 1977. Su seguridad se basa en la dificultad de factorizar un número muy grande en sus dos factores primos:
- El propietario elige dos primos grandes aleatorios y los multiplica; el producto (el módulo) forma parte de la clave pública.
- Para cifrar, el mensaje se eleva al exponente público módulo ese número; solo quien conoce los primos puede calcular el exponente privado necesario para revertirlo.
- La firma funciona al revés: la clave privada crea una firma digital que cualquiera puede comprobar con la clave pública.
En la práctica, RSA solo cifra valores pequeños, como claves de sesión, siempre con esquemas de relleno como OAEP (cifrado) o PSS (firmas).
Por qué importa RSA
Como algoritmo central de la criptografía de clave pública, RSA firma la mayoría de los certificados digitales TLS, los certificados de firma de código y las actualizaciones de software, y protege claves SSH y correo cifrado. Debilidades conocidas:
- Claves cortas: el número RSA-250, de 829 bits, se factorizó en 2020; las claves de 1024 bits se consideran obsoletas y se recomiendan al menos 2048 bits.
- Oráculos de relleno: el ataque de Bleichenbacher de 1998 contra el relleno PKCS #1 v1.5 reapareció en 2017 como la vulnerabilidad ROBOT en muchos servidores TLS.
- Generación débil de claves: el fallo ROCA (2017) en una biblioteca de Infineon hizo factorizables claves de tarjetas inteligentes, incluidos los DNI electrónicos estonios.
TLS 1.3 eliminó el transporte de claves RSA en favor de Diffie-Hellman efímero, con secreto perfecto hacia adelante.
RSA y la computación cuántica
El algoritmo de Shor en un ordenador cuántico suficientemente grande podría factorizar módulos RSA de forma eficiente. Por eso el NIST ha propuesto declarar obsoletos RSA y otros algoritmos clásicos de clave pública en 2030 y prohibirlos después de 2035, con migración a la criptografía poscuántica. Conviene inventariar ya dónde se usa RSA y planificar la transición.





