El cifrado simétrico es un tipo de cifrado en el que la misma clave secreta sirve para cifrar y descifrar los datos, por lo que emisor y receptor deben compartirla de antemano.
Cómo funciona el cifrado simétrico
Un algoritmo simétrico toma el texto en claro y una clave de cifrado secreta y produce un texto cifrado que solo quien posea la misma clave puede volver a convertir en texto en claro. Existen dos grandes familias:
- Cifrados por bloques: cifran bloques de datos de tamaño fijo. El Advanced Encryption Standard es el ejemplo dominante; su predecesor DES, con una clave de 56 bits, fue roto públicamente por fuerza bruta en 1998 con la máquina «Deep Crack» de la EFF.
- Cifrados en flujo: combinan los datos con un flujo de clave pseudoaleatorio. ChaCha20 se usa ampliamente, mientras que RC4 resultó débil y quedó prohibido en TLS por el RFC 7465.
Los cifrados por bloques se emplean en modos de operación como GCM, que ofrecen cifrado autenticado: además de ocultar el contenido, detectan manipulaciones.
Por qué importa el cifrado simétrico
Los algoritmos simétricos son rápidos y suelen acelerarse por hardware, así que protegen casi todos los datos en volumen: sesiones TLS, túneles VPN, tráfico Wi-Fi, cifrado de disco completo y copias de seguridad cifradas. Su punto débil es la distribución de claves: ambas partes necesitan la misma clave sin que un espía la conozca. En la práctica se resuelve con la criptografía de clave pública, que intercambia o protege una clave de sesión simétrica (cifrado híbrido).
Los atacantes usan la misma tecnología: ransomware como WannaCry (2017) cifraba los archivos con AES y protegía las claves AES con RSA, de modo que las víctimas no podían recuperar los datos sin la clave privada de los delincuentes.
Buenas prácticas
- Usar algoritmos autenticados modernos, como AES-GCM o ChaCha20-Poly1305, de bibliotecas bien probadas.
- No reutilizar nunca un nonce con la misma clave ni incrustar claves en el código fuente.
- Preferir claves de 256 bits para la protección a largo plazo frente a futuros ataques cuánticos.
- Guardar las claves en HSM, TPM o servicios dedicados de gestión de claves.