4G es la cuarta generación de redes móviles, basada sobre todo en LTE: una red totalmente IP con velocidades de decenas a cientos de Mbit/s.
Cómo funciona 4G
A diferencia de 3G, 4G es una red totalmente IP: incluso las llamadas de voz viajan como datos (VoLTE). La tecnología dominante es LTE (Long Term Evolution), lanzada comercialmente en Estocolmo y Oslo en diciembre de 2009, y su evolución LTE-Advanced, que combina varias bandas de frecuencia (agregación de portadoras). La baja latencia y el alto rendimiento hicieron de 4G la base del vídeo móvil y de variantes IoT como LTE-M y NB-IoT.
Por qué 4G importa para la seguridad
LTE autentica tanto el teléfono como la red y cifra el tráfico de radio, pero los investigadores han encontrado varios puntos débiles:
- Ataques de degradación: los IMSI catchers fuerzan a los teléfonos a pasar a 2G o 3G, donde interceptar es más fácil.
- Sin protección de integridad de los datos de usuario: el ataque aLTEr (2018) demostró que el tráfico cifrado puede modificarse en tránsito, por ejemplo para redirigir consultas DNS.
- Abuso de la señalización: el protocolo Diameter entre operadores puede usarse para rastrear la ubicación, como SS7 en redes antiguas.
Las redes 5G autónomas corrigen parte de estos problemas (por ejemplo, cifrando la identidad del abonado), pero 4G seguirá siendo la capa de respaldo durante años.
Qué tener en cuenta
- Usa mensajería con cifrado de extremo a extremo y HTTPS; no confíes solo en el cifrado de radio.
- Si es posible, desactiva 2G en tu teléfono.
- Prefiere apps de autenticación o llaves físicas a los códigos SMS.