Un error detectado en entornos corporativos de Microsoft 365 Copilot ha puesto de manifiesto un riesgo especialmente sensible: el asistente de inteligencia artificial fue capaz de leer y resumir correos electrónicos marcados como confidenciales, a pesar de existir políticas de prevención de pérdida de datos (DLP) diseñadas precisamente para impedir este tipo de acceso automatizado. El incidente ilustra los desafíos de seguridad que surgen cuando se integran servicios de IA generativa en el entorno de productividad diario.
Fallo en Microsoft 365 Copilot: lectura de correos pese a políticas DLP
Según la información comunicada por Microsoft, el problema afectó a Copilot Chat, el chatbot con acceso al contexto de trabajo del usuario integrado en aplicaciones como Word, Excel, PowerPoint, Outlook y OneNote. Este componente permite realizar consultas, generar resúmenes de correos y documentos, y automatizar tareas usando IA.
El fallo fue registrado el 21 de enero con el identificador CW1226324 y se manifestaba específicamente en la pestaña Work de Copilot Chat. En ese contexto, el asistente procesaba de forma inadecuada mensajes almacenados en las carpetas «Enviados» y «Borradores», incluyendo aquellos correos protegidos mediante etiquetas de confidencialidad y controles de protección de la información de Microsoft 365.
La consecuencia más crítica fue que Copilot ignoraba las políticas DLP y las restricciones derivadas de las etiquetas de sensibilidad. Estas políticas están pensadas para bloquear el análisis y la exposición de contenido confidencial por parte de sistemas automatizados, de modo que la IA no pueda devolver fragmentos de datos sensibles en sus respuestas.
Cómo el error eludió la prevención de fuga de datos en Microsoft 365
Función de las etiquetas de confidencialidad y DLP en Microsoft 365
En la plataforma Microsoft 365, las etiquetas de sensibilidad y las políticas de Data Loss Prevention (DLP) son pilares fundamentales para clasificar y proteger información crítica: propiedad intelectual, datos personales, información financiera, contenido legal, entre otros. Bien configuradas, estas capacidades no solo cifran documentos y correos, sino que también limitan su tratamiento por aplicaciones y servicios, incluidos asistentes de IA como Copilot.
En este incidente, precisamente los mensajes protegidos con dichas etiquetas quedaron disponibles para que Copilot los leyera y generara resúmenes, lo que apunta a una falla lógica en la validación de políticas de acceso dentro de Copilot Chat. Microsoft ha reconocido la existencia de un «error de código», aunque no ha proporcionado detalles técnicos sobre la implementación afectada ni sobre las condiciones exactas de explotación.
Por qué «Borradores» y «Enviados» concentran un riesgo elevado
Las carpetas «Borradores» y «Enviados» suelen albergar el contenido más explícito y detallado de la comunicación corporativa. En los borradores, los usuarios suelen volcar ideas en bruto, cifras preliminares y comentarios internos; en los enviados, se conservan las versiones finales con datos exactos, referencias internas, acuerdos comerciales y formulaciones legales. En caso de que las políticas DLP se vean sobrepasadas, la exposición de estos mensajes puede tener un impacto desproporcionado, al revelar puntos clave de negociaciones, estrategias financieras o información regulada.
Impacto para la seguridad corporativa y tendencias del sector
Microsoft inició el despliegue de un parche a principios de febrero, pero no ha hecho pública la extensión total del problema ni el número de organizaciones afectadas. La compañía también ha señalado que la valoración del alcance podría evolucionar a medida que avance la investigación interna.
Aun sin evidencias de filtraciones a actores externos, el mero hecho de que un modelo de IA generativa pudiera saltarse las políticas DLP supone un riesgo relevante. Información interna que debía permanecer restringida pudo ser utilizada en respuestas de Copilot, compartida entre empleados con distintos niveles de privilegios o quedar visible para un conjunto de usuarios más amplio que el previsto por el modelo de control de acceso.
Este caso encaja con una tendencia observada en distintos informes de ciberseguridad: un volumen creciente de incidentes ya no se origina tanto en ataques clásicos de explotación de vulnerabilidades, sino en errores de configuración y fallos lógicos en servicios en la nube y plataformas de IA. Estudios como IBM Cost of a Data Breach subrayan que una parte sustancial de las brechas de datos en entornos cloud está vinculada a configuraciones incorrectas y fallos en la aplicación de políticas, más que a intrusiones sofisticadas. Cuanto más profundamente se integran los asistentes de IA en los flujos de trabajo, más crítico resulta asegurar que los mecanismos de autorización y segmentación de datos funcionen de forma coherente y verificable.
Recomendaciones para empresas que utilizan Microsoft 365 Copilot
1. Revisar la política de uso de herramientas de IA. Es aconsejable limitar temporalmente el acceso a Copilot Chat para equipos que manejan información altamente sensible (áreas legal, finanzas, M&A, I+D), o bien establecer cuentas y entornos diferenciados para tareas rutinarias y para el tratamiento de datos críticos.
2. Auditar etiquetas de confidencialidad y políticas DLP. Conviene revisar de forma sistemática cómo están configuradas las etiquetas de sensibilidad, las reglas DLP y las condiciones de acceso en Microsoft 365. Para las categorías de datos más sensibles, se debe restringir explícitamente el tratamiento por herramientas de IA siempre que la plataforma lo permita, y validar estas políticas con pruebas que reproduzcan escenarios reales de uso de Copilot.
3. Reforzar el monitoreo y la auditoría de accesos. Es fundamental activar y revisar periódicamente los registros de acceso al contenido, incluyendo las consultas dirigidas a Copilot. El objetivo es detectar peticiones inusualmente amplias o repetitivas sobre correos confidenciales y aplicar alertas tempranas en el SIEM o en las herramientas de monitorización existentes.
4. Integrar la IA en una arquitectura Zero Trust. Bajo el modelo Zero Trust, ningún servicio —incluidos los asistentes de IA— debe contar con permisos excesivos ni acceso implícito. Copilot y herramientas similares deben considerarse como aplicaciones independientes, sujetas a permisos mínimos necesarios, separación de funciones y controles de acceso condicionados al contexto (usuario, dispositivo, ubicación y riesgo).
El incidente identificado como CW1226324 en Microsoft 365 Copilot recuerda que la adopción de IA en la infraestructura corporativa debe ir acompañada de gobernanza, controles de seguridad y pruebas continuas. Revisar las políticas DLP, fortalecer la monitorización, formar a las personas usuarias en el uso responsable de la IA y avanzar hacia una arquitectura Zero Trust permite reducir de forma significativa la probabilidad de fugas críticas. Utilizar este caso como una señal de advertencia y no como una excepción aislada es clave para construir una estrategia de ciberseguridad preparada para la era de la inteligencia artificial.