Usuarios de macOS en todo el mundo han visto cómo las aplicaciones Logitech Options+ y Logitech G Hub dejaban de iniciarse de forma repentina, perdiendo acceso a perfiles personalizados, macros y configuraciones avanzadas de sus periféricos. El origen del incidente no ha sido un ataque, sino algo mucho más prosaico pero crítico: la caducidad del certificado de firma de código con el que estaban firmadas estas aplicaciones.
Fallo de Logitech Options+ y G Hub en macOS: qué ha ocurrido realmente
Logitech Options+ y Logitech G Hub son herramientas clave para gestionar teclados, ratones y periféricos gaming de la marca en macOS. Estas utilidades no solo cambian parámetros básicos, sino que controlan gestos, reasignación de teclas, sensibilidad, iluminación y perfiles por aplicación, integrándose profundamente con el sistema operativo y sus mecanismos de control de entrada.
macOS aplica una política estricta de code signing (firma de código). Todo software debe estar firmado con un certificado digital válido que garantice que el código procede del desarrollador legítimo y no ha sido modificado. Cuando el certificado caduca, la firma pasa a considerarse no confiable y el sistema puede bloquear la ejecución del programa o limitar sus capacidades.
En este caso, el certificado usado para firmar Logitech Options+ y Logitech G Hub expiró y, con él, dejó de funcionar correctamente también el componente de actualización integrado. El resultado fue que numerosos usuarios de macOS se encontraron con aplicaciones que no arrancaban o se cerraban de inmediato, manteniendo solo la funcionalidad básica de los dispositivos, pero sin acceso a configuraciones avanzadas ni perfiles guardados.
Respuesta oficial de Logitech y actualización segura en macOS
Tras el aumento de incidencias reportadas, Logitech reconoció el problema e indicó que se debía a un certificado caducado necesario para el funcionamiento del software en macOS. La compañía publicó nuevas versiones de Logitech Options+ y Logitech G Hub, firmadas con un certificado actualizado, y solicitó a los usuarios que las instalaran manualmente desde el sitio oficial.
Un punto clave que Logitech remarcó es que no se deben desinstalar las versiones antiguas antes de aplicar el parche. La eliminación previa del software borra perfiles, macros y configuraciones locales. El flujo recomendado para Logitech Options+ consiste en descargar el instalador actualizado, ejecutarlo y dejar que complete el proceso; la herramienta debería iniciarse de nuevo conservando dispositivos y ajustes.
Para Logitech G Hub el procedimiento es similar: descargar el instalador más reciente, ejecutarlo y, si aparece un mensaje indicando que la aplicación ya está instalada, cerrar el asistente. Con este proceso, se actualizan los componentes afectados sin sobrescribir la configuración del usuario ni los perfiles creados.
Soluciones alternativas propuestas por usuarios y sus riesgos de seguridad
Cambiar la fecha del sistema para “revivir” el certificado caducado
Algunos usuarios han sugerido ajustar manualmente la fecha de macOS a 5 de enero de 2026 o anterior para hacer creer al sistema que el certificado de firma de código sigue siendo válido. Aunque técnicamente esta maniobra puede permitir arrancar el software, introduce riesgos importantes: rompe la coherencia temporal de registros, afecta a TLS, comprobaciones de actualización, autenticación basada en tiempo y auditoría forense. Desde la perspectiva de la ciberseguridad, solo debería contemplarse como medida excepcional y temporal, nunca como solución permanente.
Volver a versiones antiguas y desactivar las actualizaciones
Otra propuesta recurrente es instalar una versión anterior de Logitech Options+ o G Hub, firmada con un certificado aún válido, y desactivar las actualizaciones automáticas. Aunque esto puede restaurar el funcionamiento en el corto plazo, deja al usuario expuesto a una acumulación de vulnerabilidades conocidas. Versiones obsoletas suelen carecer de parches críticos de seguridad, lo que incrementa la superficie de ataque, especialmente en entornos corporativos o híbridos.
Bloquear el acceso a Internet del software de Logitech
También se ha planteado bloquear el tráfico de red de Logitech G Hub y Logitech Options+ para evitar verificaciones de certificados o conexiones de actualización. Esta medida puede reducir ciertos vectores de ataque, pero simultáneamente impide la recepción de parches de seguridad, sincronización en la nube y telemetría que ayuda a detectar problemas. En términos de gestión de riesgo, sigue siendo preferible actualizar a la versión oficial corregida frente a depender de bloqueos de red permanentes.
Gestión de certificados digitales: una lección de ciberresiliencia
El incidente de Logitech ilustra cómo un único error en la gestión del ciclo de vida de certificados puede impactar de forma masiva a usuarios finales, incluso en soluciones ampliamente extendidas. Casos similares se han observado en servicios en la nube, VPN, plataformas de correo y aplicaciones empresariales, cuando certificados TLS o de firma de código expiran sin una planificación adecuada de renovación.
Las buenas prácticas de ciberseguridad y marcos como las recomendaciones de NIST coinciden en varios puntos clave. En primer lugar, mantener un inventario completo de certificados digitales (TLS, firma de código, certificados cliente), con fechas de expiración y responsables asignados. En segundo lugar, habilitar monitorización automatizada y alertas anticipadas de caducidad, reduciendo la dependencia del control manual. En tercer lugar, probar periódicamente procedimientos de renovación, sustitución y revocación para garantizar que los cambios de certificados no provoquen interrupciones generalizadas.
Para usuarios individuales y administradores de TI, la recomendación práctica es priorizar siempre las actualizaciones oficiales procedentes de fuentes confiables cuando surgen mensajes de error relacionados con certificados o firma de código. Los “atajos” y trucos temporales pueden resultar útiles de forma puntual, pero suelen degradar la seguridad global del sistema. Mantener el software al día, vigilar avisos de macOS sobre integridad del código y reforzar la gestión de certificados son pasos esenciales para mejorar la ciberresiliencia tanto en entornos domésticos como corporativos.